miércoles, 23 de septiembre de 2009

EL CALVARIO



Porque la paga del pecado es muerte, mas la dadiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 6; 23.

Al examinar detenidamente este verso, hallo que Dios debía ser inflexible (rígido, implacable) es decir; que no podía tener misericordia de nadie. Entonces según este versículo, quien peca contra Dios automáticamente está en muerte. Dios no podría decir: No ha pasado nada, sigue tu camino. La consecuencia del pecado, inexorablemente es: la muerte espiritual. No habría solución para el pecado.

Ahora! De ser así, se hubiese inmortalizado el pecado. ¿Por qué? Al no haber perdón, misericordia divina, el pecador se vería obligado a seguir en muerte, por causa del pecado, y no solo eso: Dios se hubiese visto obligado a dejar su creación en manos del diablo.

El pecador solo se hubiese podido salvar, haciendo lo que la ley decía. Pero existía otro problema bien grande: Y es que la ley tampoco podía salvar; porque ella solo fue diseñada para mostrar la culpabilidad del pecado, mas no presentó soluciones prácticas para erradicarlo. Ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; Porque por medio de la ley, es el conocimiento del pecado.
Romanos 3; 20. En base a esto fue que Jesús, no vino a abolirla, sino a cumplirla.

En vista de que Dios no podía ser flexible (blando tierno elástico) frente al pecado, estando impedido para mostrar su misericordia tuvo una brillante idea. Se invento el calvario. El calvario solucionó todo.

Veamos entonces, como el calvario entra a desempeñar su hermoso papel, en el proceso de la redención. Colosenses 2. 14. Anulando el acta de los decretos, que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente triunfando sobre ellos en la cruz (calvario).

Para una mejor comprensión del texto, lo traduzco de otra manera: La prueba acusatoria que había contra ustedes, es decir, la lista de mandamientos que ustedes no pudieron obedecer, Jesucristo la anuló (la abolió, caducó invalidó) enclavándola en la cruz. (La mató, la hizo desaparecer) De esta manera despojó a satanás del poder de acusarlos del pecado, y proclamó al mundo la victoria de Cristo en la cruz.

En el antiguo pacto hay dos historias paralelas al calvario, que nos cuentan proféticamente, el triunfo de Cristo en el Gólgota cruel.

La primera se halla en el libro de Jueces 16: 1-3. La cual dice: Aquella noche los habitantes de Gaza, intentaron matarlo, pero el durmió solo hasta la media noche, y abandonando la ciudad, arrancó las puertas de la ciudad con sus dos pilares y su cerrojo, y se las echó al hombro y las subió hasta la cima de la cumbre del monte, que está en Hebrón. Con esto Sansón proclamó la victoria del bien sobre el mal, dejando en libertad a los oprimidos, y exhibió las puertas (poderes) del infierno triunfando sobre ellas y enclavándola en la parte más alta del monte.

La segunda esta en el primer libro de Samuel 17; 51. El cual dice, que: David le arranco a Goliat la cabeza y la puso en alto, y cuando los filisteos vieron esto, huyeron despavoridos. Cuando uno halla una serpiente en el camino, casi por regla general la mata, y una vez muerta, la levanta sobre una rama para que la vean que está muerta.

Eso fue lo que hizo Jesús con la serpiente antigua, La levantó en la cima del monte Calvario, para que todo el mundo sepa que Cristo quito de en medio a la culebra y la exhibió triunfando sobre ella en la cruz. El vino a libertar a los cautivos y a los oprimidos por el diablo. Jesucristo apareció para deshacer las obras del diablo.

Entonces: El calvario dio facultades al Señor, para perdonar los pecados en base a la sangre de Cristo, como de un cordero inmolado desde antes de la fundación de los siglos.

Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hiso uno derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz. Y mediante la cruz (el Calvario) reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella (la cruz) las enemistades (lo que nos era contrario. Efesios. 2: 14-16.

Entonces es el calvario el que da a Dios la opción de hacerse flexible ante el pecado, Exhibiendo su misericordia, perdonándolo, y haciéndonos libre del juicio y de la condenación a la que estaríamos abocados, de no haber sido por el sacrificio de la cruz. Es la sangre del Cordero de Dios derramada en la cruz del calvario, la que nos abre el velo para entrar en el lugar santísimo (no el que construyó Moisés) sino a la presencia del Dios vivo, por el camino nuevo y vivo esto es de su carne.

Finalmente la carta a los romanos 5; 8. Dice: Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores Cristo murió por nosotros. Pues mucho mas estando ya justificados en su sangre (el calvario) por el seremos salvos de la ira. Aquí hallamos la confirmación, que el calvario (la muerte expiatoria de Cristo) Invalida toda clase de condenación que había contra cada uno de nosotros declarándonos justos, siendo culpables, y a la vez exonerándonos de los juicios venideros.

Cuanta grandeza, cuanta majestad, cuanto derroche de misericordia de parte de Dios nos abrió el calvario, fue allí en donde que recibimos la reconciliación con Dios (siendo enemigos de Dios, por causa de nuestras rebeliones) el nos reconcilió consigo mismo (porque no hay otro como él) Nos hizo amigos de Dios. Y no solo eso: Nos tuvo tanta confianza al hacernos sus amigos, que nos recomendó las palabras de la reconciliación.

Es decir para que vayamos por el mundo ganando a otros por medio del evangelio, para hacerlos amigos de Dios también.

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