martes, 19 de octubre de 2010

QUIENES SON LOS HIKIKOMORIS?

Se trata de un nuevo fenómeno social que ya invadió la avanzada civilización japonesa. 

En que consiste este fenómeno? 
Los hikikomoris son muchachos adolescentes entre los 15 y 25 años. Se encierran en sus habitaciones y no vuelven a salir, a veces, hasta en años. Allí (su habitación) construyen el universo que les negó la universidad, el estado, la comunidad etc. Se encierran con sus aparatos eléctricos como el PlayStation, los video-juegos y el Internet. Se olvidan de su padres, de sus alimentos, de sus esposas(los que son casados) aún de su propia vida. 

¿Cual es el factor determinante que los lleva a actuar así?
La sociedad japonesa tan altamente tecnificada, da un valor elevadísimo a la educación, de tal manera que quienes rinden al máximo, tienen asegurado su futuro, en las mejores empresas del país. Quienes no logran superarse, quedan frustrados, marginados, y sin formulas para evitar la catástrofe.

Por otro lado, las presiones sociales y las familiares son, el caldo de cultivo para que los chicos de ambos sexos, sean atrapados en esta horrenda red del encierro. El exceso del desarrollo y el tecnicismo, han arrastrado a la sociedad japonesa a imponer nuevos ritmos de vida. Por ejemplo: Las fabricas laboran en turnos de hasta 8 horas diarias, y cuando un miembro de la familia llega del turno correspondiente; el otro se va. No dejando espacio para los hijos, para la recreación, para el dialogo intrafamiliar, y la participación en familia, tan cacareada por los psicólogos del presente. Por otro lado, se vulneran los derechos de los individuos para su desarrollo creativo, el cuidado en la formación humana (que el ser crezca controlando sus emociones para que no se desboque) y de esta manera se genera un proceso de descompensación de los jóvenes estudiantes, que era inexistente hasta hace poco tiempo. 

Este ritmo vertiginoso implantado en el mundo Japonés, ha cortado los lazos de unión y afecto de las familias creando un corto circuito, en el cual padres he hijos se distancian convirtiendo familias enteras en extraños. Los alumnos que no son aventajados, quedan excluidos de las opciones de prosperidad, y son ellos los que mutilados en su intento de surgir, quedan solos en el camino; al ver que las puertas del éxito se cierran frente a sus ojos. 

Cada individuo tiene derechos (en cualquier parte del mundo) a ser respetado, tenido en cuenta, estimulado, ayudado para salir adelante. Por que somos seres sociables, diseñados para vivir en sociedad. Entonces esa relación es de carácter sumamente importante; para cada uno. 

Cuando el entorno que habitamos, se torna hostil, contrario o se convierte en una amenaza, quedan tres alternativas a elegir: La primera: Enfrentarla. La segunda. Huir. Y la tercera: Resignarse. 

Los hikikomoris Huyen, pero sin moverse del sitio (encerrados en casa) Protestan, con el silencio, con el encierro; evitando todo contacto social, aún con los padres. Este fenómeno tiene angustiada a la sociedad japonesa: Algunas estadísticas afirman que: ya hay mas de un millón de adictos a este nuevo movimiento. El estado japonés se halla impotente ante esta situación, porque los famosos sociólogos no están preparados para esta crisis moderna causada por el mismo estado, porque no aparecen en los manuales de Siquiatría ni psicología.

Al sentirse rechazado el joven, por no poder cumplir la cuota intelectual que exigen las universidades, y la respectiva presión tanto social, como familiar (el rechazo de los padres, vecinos amigos etc.) Por no haber pasado en los exámenes; Sobreviene la depresión, el encierro, trastornos psicológicos, estados de afección mental, que terminan arrastrando al adolescente al suicidio.

Las universidades japonesas determinan el futuro de los estudiantes o su frustración. Por ejemplo: El salario, la posición y el prestigio de un trabajador de 60 años, no depende de cómo realice su trabajo; Sino, si logró a los 19 años ingresar a la universidad, y salir con un titulo honorifico al final. El orgullo de las familias japonesas consiste, en que: Sus hijos logren ser admitidos en las principales universidades del estado.

El periódico Coreano JoongAng dice, que: El día de la admisión a las universidades, las madres oran en los templos y la fuerza aérea, suprime sus vuelos para no perturbar a los estudiantes. Un joven según el Herald Tribune afirmó lo siguiente: Quienes no logran pasar en la universidad, les seguirán llamando: Fracasados. 

Todos estos fenómenos son los que han dado nacimiento al nuevo problema social, denominado: Los Hikikomoris.

Los integrantes de este movimiento (Como los emos, no tienen líder conocido) Se sienten frustrados, deprimidos, rechazados, incapaces, pesimistas; Y así mismo miran a la sociedad que les critica, les condena y les margina. El paso siguiente; es el encierro, el suicidio.

Entonces, el estudiante desaprobado se encierra, y en su cuarto construye un mundo a su manera. Los vídeo juegos que le facilita el internet, les proporciona la forma de constituirse en superhombres (imaginariamente) desterrando de su mente el fenómeno fracaso. 

Un especialista en el asunto dice. Los juegos de internet, permiten mostrar encubiertamente aspectos de la personalidad que se encuentran encubiertos u ocultos y reprimidos y conseguir reconocimiento y supremacía, creando un personaje (que es el mismo) que va aumentando su imagen, su poder, su respeto, a medida que consigue puntos, llegando a ser un líder indiscutible; ejerciendo poder sobre otros jugadores. 

Internet, le provee al adicto un mundo (imaginario) en el que no se critica a nadie, ni se le excluye por el hecho de marginarse (encerrarse) Es entonces, esta herramienta, a la que el joven fracasado le hecha mano, porque ella le hace sentir importante, capaz, poderoso, dirigente, etc. 

Naturalmente, que todo esto, borra de la mente del esclavo de internet, todo vestigio de frustración, rechazo, fracaso y critica. En su cuarto, solo, y sin el control, la guía o dirección de sus padres, este construye un universo, en el cual, es el personaje central, un héroe un personaje y puede a sus anchas edificar su torre de babel. (Castillo en el aire)

El adicto encuentra en internet, su verdadero mundo, se identifica plenamente con el, se le somete, se le entrega. Y este medio, le paga con un vacío emocional, que le roba toda su capacidad intelectual, de reacción, su voluntad, anula su real comportamiento, convirtiéndole en un títere, en un esclavo.

La adición (esclavitud) a internet, destruye el verdadero positivismo, la fe, el deseo de vivir, la proclama de la superación. Hace que el adicto, ancle en un mar de ilusiones, de sueños, que nunca serán realidad. Se dice de jóvenes que han permanecido hasta doce años encerrados. 

El hikikomoris, encuentra en la televisión, en los videojuegos, en el PlayStation y en internet (pasando hasta doce horas frente al monitor) Su verdadera razón de ser. Duerme toda la mañana, se levanta al atardecer y se queda toda la noche viendo la televisión y los videojuegos. Viven la vida al revés, como dijo; Ryu Murakamy un buen escritor Japonés.

En su encierro, no admiten contactos con el mundo exterior y rechazan todo intento de dialogo, y en su grado de des-motivación, llegan a odiar a sus padres. Muchos de ellos fueron encontrados muertos, cuando derribaron la puerta de su habitación.

Al preguntar a sus padres ¿Por qué estos adolescentes y jóvenes no han regresado a la universidad? Con vergüenza aducen: Por motivos emocionales competencia extrema, introversión inherentes al carácter japonés, incompetencia comunicativa y acoso sexual. 

Alguien dijo, que: Esta es la generación de la decepción, en la que aún los padres, no pueden alcanzar sus objetivos, y caen también en la misma desmotivación.

Apreciado visitante: Si tu hijo se encierra en su cuarto y empieza a pasar mas de dos horas en la tele y no quiere ir al colegio; es hora de que hagas lo contrario, de lo que hacen los padres japoneses, por su cultura de la vergüenza. Tumba la puerta y usa tu autoridad. Es preferible eso, a encontrarlo muerto. 

Pero ¿que dice la biblia de todo esto?
Lo primero que observamos en el estudio de los hikikomoris es, que: El estudiante se aísla. Eso es justamente lo que hace el depredador. Aislar la presa, ya sea el enfermo, el mas viejo, o el agotado. Esa misma táctica es la que usa el diablo; Aislar a la persona para que no oiga consejos, para no ser recriminada, asesorada; Para que no oiga la voz de Dios. 

Entonces; Yo veo con claridad la obra del diablo en estos jóvenes japoneses, y no solo en ellos; También en los emos y todo el que practique el aislamiento. Caín llevó a su hermano al campo, para matarlo. (Lo aisló) A estos jóvenes, no es tanto el perder su admisión a la universidad, lo que los hace deprimir y encerrar; No, yo creo firmemente que satanás, aprovecha esta coyuntura, para robarles a estos jóvenes su verdadera identidad. Les quita el espíritu de lucha, de esta manera, se le entregan, se le doblegan y el los aniquila. 

San Pablo escribe a los Romanos 1: 28. Diciendo: Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen. Entonces; Como no quieren saber nada de Dios; El los deja solos. Se hace a un lado, y los deja andar en sus propios caminos, hasta que ellos se desbocan, pereciendo en su propia destrucción. Serán hastiados de sus propios caminos.

No olvidemos, que: Dios no puede ser burlado. Lo que el hombre siembra; eso también segará. 
Sin Cristo, la vida pierde sus objetivos. Rechazar la ayuda de Dios, es caer en un abismo, del cual no hay retorno. Es un abismo que no tiene fondo. Salmos 73: 18.

Queridos padres de familia; el avisado ve el mal y se aparta; Mas los necios perecen. Cuida a tus hijos, vela por su bienestar. No los dejes solos todo el día a merced del televisor y de los videojuegos. Enséñales a conocer la palabra de Dios. Ella los librará de esta sociedad corrompida y perversa, en la que nos tocó vivir.

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